¿Más que blended learning? ¡Brindo por ello!

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More then blended learning

El impresionante nuevo libro de Clive Shepherd, Más que blended learning (título original More than blended learning) se coló en mi buzón el otro día. En él, Clive describe cómo mezclando una amplia gama de métodos y materiales de aprendizaje se puede maximizar la eficacia y eficiencia de un programa formativo. Muestra claros y prácticos procesos de diseño que los profesionales de la formación pueden adoptar. Esto por sí solo lo convierte en una lectura esencial para cualquiera que quiera triunfar en la profesión.

Aunque la idea del blended learning lleva con nosotros algunos años, esta publicación sigue siendo muy oportuna. Las nuevas tecnologías nos ofrecen combinaciones muy poderosas. En efecto, Netex es uno de los líderes de este nuevo mundo del “blending”. Las demos han revelado cómo los contenidos de elearning asíncronos pueden también funcionar en aulas online síncronas para crear nuevas experiencias formativas. Estas nuevas mezclas nos sirven ahora un festín de opciones mucho más sabrosas.

Con todo, se plantean un par de preguntas. ”Blending” es una expresión que a menudo se aplica en el mundo de las bebidas. Más concretamente al café y (considérese esta una referencia más personal) al whisky. En este caso,”blending” es una forma de utilizar una multitud de granos o variedades de whisky para crear algo mucho más placentero y agradable al paladar. El objetivo es contraponer la dureza de uno con la dulzura del otro. Pero aquí está la cuestión: los entendidos insisten en que es el whisky de malta puro, o el café de una sola variedad de grano, el que ofrece la experiencia definitiva. Los aficionados a las bebidas espirituosas hablan de la suavidad de Glenlivet. Los baristas se deshacen en elogios al hablar del Yirgacheffe etíope, incluso cuando no pueden pronunciarlo.

Coffee beans in the shape of a heart

Pero volvamos a la pregunta que necesitamos formular: ¿es el “blending learning” una mera manera de enmascarar temáticas flojas y diseños instruccionales poco originales? Si una clase, un curso de e-learning o incluso libro es lo suficientemente bueno, ¿necesita añadidos? En cambio, ¿por qué no nos centrarnos simplemente en hacer una cosa excepcionalmente bien?

Por supuesto, una respuesta podría ser que es muy difícil crear algo realmente brillante y memorable. No todos podemos ser Charles Dickens, o hacer películas como Francis Ford Coppola. Por definición, la mayoría somos más Nescafé que Yirgacheffe.

Los cafés y whiskies mezclados por manos expertas son, digan lo que digan los entendidos, bebidas exquisitas. Nos acercan a granos y variedades de whisky que de otra manera no serían tan fáciles de tragar. Pues bien, el “blended learning” ofrece el mismo efecto. La información se hace más digerible, y la otrora dolorosa formación se vuelve entretenida.

Las destilerías otorgan el título de “Maestro Mezclador” solo a sus más expertos y entendidos catadores. Si tal es la importancia de hacer las cosas bien, ¿será posible algún día que los profesionales de la formación disfruten de elogios similares?

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Martin Belton

Martin es director en Ascot Communications, una de las consultoras líderes en UK que trabaja con empresas orientadas a las tecnologías de la formación. Ha dado charlas en escenarios tan lejanos como Tokyo o Los Angeles y ha escrito más artículos sobre elearning e IT de los que él mismo, o cualquiera, puede recordar.